En medio de las guerras y las preocupaciones del poder, Marco Aurelio, emperador de Roma, escribía solo para sí mismo unas notas para mantenerse sereno y justo. En ellas se recuerda lo que de verdad importa: cumplir con su deber, aceptar lo que no se puede cambiar y no dejarse alterar por los demás.
Estas meditaciones ayudan a tomar distancia ante las dificultades de cada día, y a mantener la calma cuando todo se agita alrededor.
Breves y claras, se leen una a una, a tu ritmo, en el idioma que estás aprendiendo.



















