En plena Primera Guerra Mundial, Richard Hannay, el héroe de «Los treinta y nueve escalones», debe desenmascarar a un temible espía alemán escondido en Inglaterra. Con una identidad falsa, se instala entre unos pacifistas. Luego la pista lo lleva de Escocia a las montañas suizas, y hasta el frente, en Francia.
Persecuciones, disfraces y mensajes en clave: Hannay solo puede contar con su sangre fría y con unos pocos amigos fieles. El título viene de un personaje de «El progreso del peregrino», el viejo libro que acompaña a Hannay durante toda su misión.
Su ritmo rápido la hace fácil de leer en el idioma que estás aprendiendo.



















