Una hermosa mañana de junio, en Londres, Clarissa Dalloway prepara la fiesta que da esa noche. A lo largo del día, marcado por las campanadas del Big Ben, recuerda su juventud y a Peter Walsh, el hombre con quien no se casó. En otro lugar de la ciudad, Septimus, un antiguo soldado, todavía lleva la guerra dentro.
Toda la novela transcurre en un solo día, y se pasa de un personaje a otro como si se los oyera pensar. Su primera frase, en la que la señora Dalloway anuncia que comprará ella misma las flores, se ha hecho célebre.
Con la traducción siempre a la vista, puedes leer este gran clásico en el idioma que estás aprendiendo.



















