Una noche, los animales de una granja inglesa echan a su amo, que los mataba de hambre, y deciden llevar la granja ellos mismos, en nombre de la igualdad. Los cerdos, más hábiles para aprender, se encargan de organizar el trabajo y de escribir las reglas. Pero poco a poco las reglas cambian, y ya nadie recuerda muy bien lo que decían al principio.
Bajo su aire de cuento, esta fábula breve y cortante habla de esperanzas traicionadas, y de palabras que hacen pasar la mentira por progreso.
Breve y escrita con palabras sencillas, es ideal para una primera lectura en el idioma que estás aprendiendo.



















