En la selva que bordea el río Paraná, los animales hablan, trabajan y se pelean. En estos ocho cuentos, una tortuga gigante lleva hasta la ciudad al hombre que la había curado, unos flamencos van al baile con medias de piel de víbora y los yacarés le declaran la guerra a un barco.
Horacio Quiroga escribió estas historias para sus hijos, en la selva donde vivía. Son divertidas, a veces crueles, y una de ellas explica por qué los flamencos tienen las patas rojas.
Breves y escritos con frases sencillas, estos cuentos se leen uno a uno en el idioma que estás aprendiendo.



















