Por un artículo considerado demasiado franco, Stephen Silk, un joven diplomático, es enviado como embajador a Nuevo Texas, un planeta poblado por descendientes de texanos, que abastece de carne a toda la galaxia. Su predecesor acaba de ser asesinado allí. Silk descubre enseguida que, en ese lugar, matar a un político no es necesariamente un delito: un tribunal solo decide si la víctima se lo había merecido.
Una comedia política llena de humor, en la que el joven embajador también debe frustrar la invasión que prepara un pueblo extraterrestre vecino.
Con buen ritmo, esta novela breve se lee con facilidad en el idioma que estás aprendiendo.



















