Albert Einstein explica él mismo la relatividad al gran público. Para hacerse entender, toma ejemplos cotidianos: un tren que avanza junto a un andén, dos rayos que caen en el mismo instante, una piedra que se deja caer por la ventanilla de un vagón.
No hacen falta matemáticas avanzadas para seguirlo, de la velocidad de la luz a la curvatura del espacio. Por fin se entiende por qué el tiempo y el espacio no son lo que creíamos, y es el propio Einstein quien lo explica.
Escrito con un estilo claro, con capítulos breves, el libro se lee con facilidad en el idioma que estás aprendiendo.



















