Una familia estadounidense compra un viejo castillo inglés, encantado desde hace tres siglos por el fantasma de sir Simon. Pero los recién llegados no tienen miedo de nada: borran la mancha de sangre que él hace reaparecer cada noche, y le ofrecen aceite para sus cadenas demasiado ruidosas.
Una historia de fantasmas al revés, en la que es el espectro quien acaba aterrorizado, llena de humor y, poco a poco, de ternura.
Este relato breve de Oscar Wilde se lee de un tirón en el idioma que estás aprendiendo.



















