En una pensión de la Riviera, una mujer casada se fuga con un joven al que conoció la víspera, y los huéspedes se indignan. Solo el narrador la defiende. Poco después, una anciana inglesa, la señora C., le confía un secreto que guarda desde hace más de veinte años: un día de su vida que empezó una noche en el casino de Montecarlo, ante las manos de un joven jugador.
Stefan Zweig es un maestro de la confidencia y de la pasión repentina: poco a poco se entiende cómo veinticuatro horas pueden trastornar toda una vida.
Este relato breve se lee de un tirón en el idioma que estás aprendiendo.



















