Alicia, una niña curiosa, sigue a un conejo blanco con mucha prisa y cae por una madriguera que la lleva a un país extraño. Allí crece, encoge, y se encuentra con el Gato de Cheshire, el Sombrerero Loco y una reina que quiere cortar todas las cabezas.
Entre el sueño y el absurdo, este cuento juega sin parar con las palabras y con la lógica, y se lee con el mismo placer a cualquier edad.
Sus frases sencillas y sus diálogos ágiles lo convierten en un primer clásico ideal para leer en el idioma que estás aprendiendo.



















