En Hamburgo, el profesor Lidenbrock, un sabio colérico, descifra con su sobrino Axel un viejo pergamino. En él, un alquimista islandés asegura haber bajado hasta el centro de la Tierra por el cráter de un volcán. El profesor parte enseguida hacia Islandia con Axel, que no las tiene todas consigo, y contrata allí a Hans, un guía tan tranquilo como robusto.
Bajo tierra descubren galerías sin fin, un mar inmenso y criaturas desaparecidas hace mucho tiempo. Julio Verne mezcla tan bien la ciencia y la imaginación que uno se cree cada etapa del viaje.
Contada por Axel, con humor y suspense, la novela se lee con facilidad en el idioma que estás aprendiendo.



















