Muy joven, Larry Livingston empieza en una casa de corretaje, apuntando las cotizaciones de la Bolsa en una pizarra. Se convierte en uno de los mayores especuladores de Wall Street, y cuenta sus golpes geniales, sus quiebras y todo lo que sus errores le enseñaron sobre los mercados y sobre sí mismo.
Un libro de culto entre traders e inversores, que se sigue leyendo por sus lecciones sobre el riesgo, la paciencia y el dominio de las propias emociones.
Contado en primera persona, como una larga conversación, se lee con facilidad en el idioma que estás aprendiendo.



















