En Londres, en el siglo XVI, Tom Canty, un chico pobre al que su padre pega, sueña con ver a un príncipe de verdad. Un día, ante las verjas del palacio, se fija en él el príncipe Eduardo, hijo del rey Enrique VIII. Los dos chicos se parecen como dos gemelos. Para divertirse, se cambian la ropa, y los guardias echan a la calle al verdadero príncipe.
Tom tiene que hacer de príncipe sin saber nada de la corte, mientras Eduardo descubre el hambre, los ladrones y la injusticia de su propio reino. Una aventura llena de humor, en la que cada uno descubre la vida del otro.
Lleno de giros, este clásico se lee con facilidad en el idioma que estás aprendiendo.



















