Una tarde de invierno, Alicia atraviesa el espejo del salón y descubre una casa donde todo está al revés. Fuera, el campo forma un inmenso tablero de ajedrez, que Alicia debe cruzar casilla a casilla para convertirse en reina. Por el camino se encuentra con Tweedledum y Tweedledee, con Humpty Dumpty sentado en su muro y con una Reina Roja que corre sin parar para quedarse en el mismo sitio.
En esta continuación de «Alicia en el país de las maravillas», los juegos con las palabras y con la lógica son todavía más numerosos. Aquí aparece el célebre poema «Jabberwocky».
Sus frases sencillas y sus diálogos ágiles lo convierten en un clásico ideal para leer en el idioma que estás aprendiendo.



















